¿Qué es el TOC?


Con las siglas TOC nos referimos al llamado Trastorno Obsesivo Compulsivo. Se trata de un trastorno psicológico recogido en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-V). Los síntomas conllevan grandes niveles de ansiedad una notable dificultad a la hora de controlar impulsos.


Una persona con TOC tiene pensamientos desagradables y muy intrusivos. Este es el síntoma más característico del trastorno, las  obsesiones .


Para paliar estas obsesiones, la persona realiza una serie de rituales o conductas repetitivas y estereotipadas. Estas conductas se llaman  compulsiones  y, lejos de mejorar al paciente, lo único que hacen es agravar el problema.


Las compulsiones alivian la ansiedad y el malestar que provocan los pensamientos obsesivos. El problema es que este alivio es temporal y las obsesiones vuelven a aparecer constantemente. Esto interfiere gravemente en la vida cotidiana de la persona y de sus allegados, creando dificultades en el día a día.


El Trastorno Obsesivo Compulsivo puede manifestarse de muchas formas. De esta forma, podemos encontrar tantos TOCs diferentes como personas que lo sufren. Aún así, se han terminado algunas tipologías de TOC que se repiten en las personas, como el de repetición, limpieza o acumulación de objetos.

El impacto de esta alteración psicológica es muy importante en la vida de quien lo sufre, por su frecuencia, intesidad y duración. Por esta razón la calidad de vida y el bienestar de la persona con TOC se ven muy afectados. Igualmente, el entorno cercano puede también sufrir sus consecuencias.


¿Qué es el perfeccionismo?


Esta palabra proviene del latín “perfectio” que hace referencia al concepto de “dejar algo finalizado”, pero exactamente, ¿qué es?


El perfeccionismo es la actitud que tiene una persona por la cual tiende buscar la perfección en aquello que hace. Esta búsqueda de perfección hace que la persona no cese nunca de mejorarlo lo que impide que finalmente lo acabe.


El perfeccionismo, por su parte, no está catalogado como un trastorno o una patología tratable, ya que se ve más como un rasgo de personalidad que, aunque puede llegar a ser disfuncional en algunas ocasiones, no supone un problema que afecte a la calidad de vida.


Este complejo rasgo de la personalidad se caracteriza por unos estándares propios muy exigentes y demandantes. Estos criterios a veces son tan altos que, en ocasiones, impiden a la persona conseguirlos, de tal manera que esto ataca a su autoestima provocando sentimientos de frustración.


Las características que presenta una persona con perfeccionismo suelen ser: mucha autoexigencia, miedo a fallar, dudar ante lo que debe hace, ya que no sabe si es la mejor opción, ser muy organizado y ordenado, alta responsabilidad autoimpuesta y que el resto les da por ser eficientes, inacción al no poder dejar de autocorregirse...


Se podría decir que el perfeccionismo es un arma de doble filo: nos impulsa a hacer las cosas con una alta calidad, pero nos puede generar muchos problemas a la hora de desenvolveros de manera rápida y óptima en el frenesí de la vida cotidiana.


Principales diferencias entre TOC y Perfeccionismo


Como hemos podido ver en los anteriores apartados TOC y perfeccionismo no son lo mismo, pero veamos de manera detallada cuales son las diferencias en las que nos debemos fijar para ver si se trata de una cosa o de la otra.


El TOC es una patología y el perfeccionismo un rasgo de personalidad


Es importante que valoremos que el Trastorno Obsesivo Compulsivo constituye una condición que produce mucho impacto en la vida de la persona y que es tratable.


En cambio, el perfeccionismo como rasgo de personalidad puede ser más o menos funcional, pero no es un trastorno en el que se deba intervenir para curarlo.


El TOC siempre provoca sufrimiento y el perfeccionismo no siempre


Uno de los criterios para el diagnóstico de TOC es que este produzca malestar a la persona que lo padece, ya sea porque afecta a su salud, porque incide en su vida cotidiana por la pérdida de tiempo o porque los pensamientos generan mucha angustia.


Por su parte, el perfeccionismo no tiene por qué provocar daño siempre. Este solo provoca sufrimiento si es un grado que hace que la persona sea muy poco flexible impidiendo llevar una vida adaptada a unas circunstancias cambiantes.


De hecho, este rasgo de personalidad bien llevado y en ciertas situaciones puede resultar hasta enficiono haciendo que la persona destaque por encima del resto.


El TOC tiene compulsiones mientras que el perfeccionismo no


Como hemos visto en el primer apartado, la persona con TOC palia los pensamientos disfuncionales que le provocan malestar a través de las compulsiones. Estos rituales repetitivos y estereotipados son una de las características más evidentes de esta patología.


Estos rituales están muy estandarizados y siempre se dan de la misma forma para tener ese efecto de alivio en la persona.


En cambio, en el perfeccionismo la rigidez por las formas es menor y, aunque tienen patrones que se repiten, no son tan inflexibles a la hora de realizarlos.


En el TOC el objetivo de las conductas repetitivas es siempre el mismo, en el perfeccionismo no


Las compasiones del TOC sirven para una única cosa: dinamitar el malestar que está generando un pensamiento. Persiguen, por lo tanto, el alivio inmediato del sufrimiento que produce la obsesión.


Sin embargo, en el perfeccionismo la persona realiza acciones muy rígidas de cara a conseguir aquello que se propone. Se puede decir que los perfeccionistas son muy disciplinados, pero con un objetivo que normalmente suele ser bastante ambicioso.


Esto ejemplificado se vería de la siguiente forma: la persona con TOC de limpieza limpia por miedo a que todo este contaminado, mientras que el perfeccionista porque quiere que todo este recogido y limpio para dedicarse a otros objetivos mayores.


En el TOC está presente el pensamiento irracional y en el perfeccionismo no tiene porque


En el TOC la persona piensa que si no realiza el ritual algo malo puede suceder. De esto no tienen pruebas, ya que es un pensamiento irracional y mágico. Suelen ser personas bastante supersticiosas en relación a sus obsesiones.


En cambio, en el perfeccionismo no tiene por qué darse este pensamiento de corte mágico, ya que sus acciones son más dirigidas a conseguir algo positivo que reporte beneficios más que para huir de aquello que puede ser desagradable o malo.


¿Cuándo debo pedir ayuda?


Debes pedir ayuda si sufres un Trastorno Obsesivo Compulsivo, pero tambien si tu perfeccionismo es tan fuerte que afecta a tu rendimiento y calidad de vida diaria.


La terapia de elección para ambos es la Terapia Cognitivo Conductual, ya que esta aborda tanto los pensamientos obsesivos como las conductas como pueden ser los rituales.



A la hora de eleminar estas dinámicas es esencial reestructurar las ideas distorsionadas. No obstante, no podemos olvidar otras cuestiones importantes, como la exposición a aquellas situaciones que generen el malestar y que la persona intenta evitar con el ritual, el aprendizaje de habilidades sociales y de hábitos saludables, la práctica en el manejo de las emociones o la utilización de técnicas de relajación.


Todo esto persigue que la persona vida de una manera satisfactoria, sin sentirse esclava de sus pensamientos y conductas y estando adaptada al entorno y las personas que le rodean.



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